El Relato de Nosotros

Libertad

Ensayos sobre libertad, elección, responsabilidad y los límites morales que hacen posible vivir junto a los demás.

Manuscrito Original

La Libertad No Es Absoluta

Libertad es una de las palabras más hermosas del idioma humano y una de las más fáciles de utilizar mal.Hablamos de libertad como si significara ausencia de límites: mi vida, mi elección, mi derecho.…

Libertad es una de las palabras más hermosas del idioma humano y una de las más fáciles de utilizar mal.

Hablamos de libertad como si significara ausencia de límites: mi vida, mi elección, mi derecho. Pero nadie vive solo. Cada decisión entra en un mundo compartido con hijos, parejas, vecinos, trabajadores y desconocidos.

Un hombre no es libre de abrir un agujero en un barco simplemente porque haya pagado su asiento. El agujero puede estar debajo de sus pies, pero el agua pertenece a todos.

La libertad no es aislamiento

La fantasía de libertad absoluta depende de imaginar que nuestras decisiones nos pertenecen solamente a nosotros. No es así.

Cuando alguien se convierte en padre, la libertad adquiere obligaciones. Buscar la propia felicidad no elimina el deber de proteger a quien no pidió nacer.

Libertad y permiso

Existe una diferencia entre libertad y permiso. El permiso dice: si lo deseo, tengo derecho. La libertad madura dice: tengo opciones y sigo siendo responsable por lo que esas opciones causen.

Los seres humanos somos expertos en poner lenguaje noble alrededor de conductas egoístas. Llamamos “encontrarme a mí mismo” al abandono y “seguir mi corazón” a la traición. A veces esas descripciones son verdaderas. Otras veces son excusas elegantes.

La libertad necesita autocontrol

Una persona incapaz de controlarse no es completamente libre. Si el enojo decide nuestra conducta, el enojo manda. Si cada deseo debe satisfacerse inmediatamente, el deseo se convierte en autoridad.

El autocontrol no es enemigo de la libertad. Es uno de sus fundamentos.

Libertad y paternidad

La paternidad hace imposible ignorar los límites de la libertad absoluta. Los hijos necesitan presencia, estabilidad, educación, afecto y adultos dispuestos a sacrificar parte de su comodidad.

Ese sacrificio no destruye la libertad. La convierte en responsabilidad.

Libertad con honor

Honor es lo que queda cuando nadie puede obligarnos a hacer lo correcto. Es un estándar interno.

Un contrato puede obligar a pagar. El honor paga porque se dio la palabra. Una ley puede exigir cierta manutención. El honor añade aquello que ninguna corte puede medir: presencia, paciencia y ejemplo.

Consecuencias

La libertad incluye la posibilidad de equivocarse. Pero libertad de elegir no significa libertad de consecuencias.

No podemos exigir la dignidad de la elección y después rechazar todo resultado de lo elegido.

La libertad madura

Quizá la libertad no sea escapar de todo límite, sino elegir nuestros límites sabiamente: lealtad sobre tentación, responsabilidad sobre comodidad, disciplina sobre impulso y verdad sobre excusas.

La libertad sin responsabilidad se vuelve permiso. La libertad con honor se convierte en carácter.